Durante la última Copa Mundial de Clubes de la FIFA, un hecho perturbador durante el partido Wydad AC – Manchester City llamó la atención: en lugar de un mensaje de apoyo al equipo marroquí, se exhibió una pancarta que pedía el fin de las masacres de perros callejeros en Marruecos. Un gesto contundente, reflejo de un problema profundo que sacude a muchas ciudades marroquíes.
Según la organización internacional PETA, Marruecos tendría más de 3 millones de perros callejeros. El gobierno se habría fijado como objetivo eliminar el 99 % de esta población de aquí a 2030, en vísperas de la Copa Mundial. Pero esta política plantea interrogantes. ¿Por qué optar por el exterminio en lugar de una solución sostenible?
El principal temor invocado es la rabia, un virus mortal transmitido por mordedura. Este virus, una vez que entra en el cuerpo humano, puede resultar fatal si llega al cerebro, y no existe tratamiento una vez que aparecen los síntomas. La única prevención posible es la vacunación.
Esterilización: una alternativa ignorada
A diferencia de los humanos, los animales pueden vacunarse contra la rabia y esterilizarse para controlar su reproducción. Estudios han demostrado que vacunar y esterilizar entre el 80 y el 90 % de los perros permitiría frenar eficazmente la propagación del virus. Por ejemplo, en Sarajevo, el uso de la esterilización desde 2012 redujo la población de perros callejeros en más del 85 % en una década.
En Marruecos, sin embargo, se firmó en 2019 un acuerdo entre el Ministerio del Interior, el de Sanidad, la ONSSA y el Colegio Nacional de Veterinarios para implementar esta estrategia. El principio era claro: capturar, vacunar, esterilizar, marcar y liberar a los perros en su territorio.
Pero sobre el terreno, muy pocos municipios han respetado esta hoja de ruta. Solo algunas asociaciones y voluntarios de barrios han aplicado este programa, a menudo con sus propios recursos.
Una represión brutal denunciada
Desde octubre de 2024, varios testimonios informan de oleadas de eliminación masiva. En Dar Bouazza, cerca de Casablanca, uno de los focos principales de perros callejeros, más de 6000 perros han “desaparecido” en pocas semanas. La organización internacional PETA acusa a las autoridades locales de emplear métodos crueles dignos de la Edad Media: envenenamientos, disparos con munición real, incineraciones en vida o encierros sin comida ni agua.
Estas prácticas, además de inhumanas, son ineficaces. Matar a los perros callejeros no resuelve el problema: mientras el territorio esté vacío, otros perros lo ocuparán, iniciando un ciclo sin fin. Por otra parte, una sentencia reciente condenó al municipio de Nador por haber infringido la ley al abatir perros en lugar de encargarse de ellos como lo establece el reglamento.
Una responsabilidad compartida
Los perros callejeros no son solo un problema sanitario. También son seres sensibles, capaces de lealtad, compasión y servicio: acompañan a personas ciegas, ayudan a la policía, protegen hogares. No merecen ni miedo ni sufrimiento.
La verdadera cuestión es política y ética. Las autoridades deben respetar los acuerdos firmados y asignar los recursos necesarios para su aplicación. Los ciudadanos también tienen un papel que desempeñar sensibilizando a su entorno, apoyando a las asociaciones y rechazando la indiferencia.
Turistas que contrajeron la rabia canina en Marruecos
En junio de 2025, una turista británica falleció a causa de la rabia tras haber sido levemente arañada en febrero por un cachorro callejero en Agadir (región de Taghazout). Aunque recibió atención inicial, que incluyó la limpieza de la herida y la vacunación post-exposición, los síntomas aparecieron dos semanas antes de su muerte (dolores de cabeza, dificultad para caminar, hablar, tragar) y falleció poco después del 11 de junio de 2025.
En julio de 2025, una turista suiza de vacaciones en Agadir (región de Taghazout) falleció como consecuencia de la mordedura de un perro callejero. La herida inicial, considerada sin gravedad, fue desinfectada y se administró una vacuna post-exposición. A pesar de ello, su estado se agravó rápidamente y falleció pocos días después.
Estas dos tragedias muy recientes subrayan el peligro que representan incluso mordeduras o arañazos menores cuando son causados por perros callejeros en zonas de riesgo. Los síntomas, que a veces aparecieron varias semanas después de la exposición, resultaron rápidamente mortales a pesar de los cuidados iniciales.
Conclusión sobre los perros callejeros en Marruecos
La gestión de los perros callejeros en Marruecos no puede reducirse a campañas de exterminio indiscriminadas. Un enfoque responsable, basado en la vacunación, la esterilización y la sensibilización, no solo es más humano, sino también más eficaz. Es hora de que las autoridades locales apliquen realmente las soluciones previstas y que toda la sociedad rechace la banalización de la crueldad.
FAQ
¿Por qué el problema de los perros callejeros preocupa tanto en Marruecos?
Porque combina una cuestión sanitaria, ligada al riesgo de rabia, con un problema ético y de bienestar animal que afecta a muchas ciudades del país.
¿La eliminación masiva de perros callejeros resuelve realmente el problema?
No. Según el propio artículo, matar a los perros no soluciona el problema de forma duradera, ya que otros animales terminan ocupando el territorio vaciado.
¿Cuál es la alternativa más eficaz al exterminio?
La alternativa más eficaz es capturar, vacunar, esterilizar, identificar y liberar a los perros en su entorno, siguiendo un enfoque sostenible y controlado.
¿Por qué la esterilización y la vacunación son tan importantes?
Porque permiten reducir progresivamente la población de perros callejeros y limitar la propagación de la rabia sin recurrir a métodos crueles e ineficaces.
¿Qué pueden hacer los ciudadanos frente a este problema?
Pueden apoyar a las asociaciones, sensibilizar a su entorno, rechazar la indiferencia y exigir que las autoridades apliquen las soluciones previstas por la ley.

