En un contexto geopolítico cada vez más tenso en el Mediterráneo occidental, la posible adquisición de cazas furtivos estadounidenses F-35 para Marruecos suscita acalorados debates, especialmente en España. Mientras que Madrid ha renunciado oficialmente a comprar estos aviones de quinta generación, prefiriendo invertir en programas de defensa europeos, Rabat parece avanzar hacia un acuerdo histórico con Washington, estimado en unos 17 000 millones de dólares por 32 aparatos.
España renuncia, Marruecos avanza
En 2023, España decidió retirarse del programa F-35, alegando su deseo de concentrar sus recursos en el desarrollo de sistemas europeos, en particular un proyecto franco-germano-español de caza de sexta generación. Entre las razones oficiales también se incluyen las restricciones presupuestarias: Madrid ya destina el 2 % de su PIB a la defensa, gran parte del cual se destina a la industria europea.
Al otro lado del estrecho de Gibraltar, Marruecos, a pesar de su tensa situación económica y su elevado endeudamiento, intensifica su cooperación militar con Estados Unidos. Las conversaciones se centran en la compra de 32 F-35, un avión conocido por su sigilo, su capacidad de despegue corto y sus avanzados sistemas electrónicos. Si se cierra, este contrato convertiría a Marruecos en el primer país africano y árabe en disponer de esta tecnología.
Las preocupaciones españolas
En España, varios antiguos responsables militares —a menudo cercanos a los círculos conservadores— han expresado sus temores. Para ellos, la posesión por parte de Marruecos de los F-35 podría alterar el equilibrio militar regional, no solo con respecto a España, sino también en la relación de fuerzas con Argelia.
Sin embargo, otras voces consideran que estos temores son exagerados. Argelia ya dispone de aviones de combate avanzados como los Sukhoï Su-57 y Su-35, y la propia España está modernizando su flota de Typhoon, aviones de cuarta generación capaz de competir en algunos ámbitos.
Más allá del rendimiento técnico de los aviones, Madrid está especialmente preocupada por un posible reequilibrio estratégico de Estados Unidos a favor de Rabat, en detrimento de España, que sin embargo alberga dos importantes bases estadounidenses en Rota y Morón.
Un contexto regional tenso
Las relaciones entre Marruecos y Argelia llevan varios años congeladas, marcadas por la ruptura diplomática y el recrudecimiento de las tensiones en torno al Sáhara Occidental. En este clima, cualquier adquisición militar importante se interpreta como un gesto de escalada.
Para Washington, esta venta también podría inscribirse en una lógica más amplia de competencia estratégica con Rusia. Dado que Argelia es un cliente histórico de Moscú en materia de armamento, reforzar militarmente a Marruecos permitiría a Estados Unidos consolidar su influencia en la región.
La cuestión de la financiación
Un obstáculo importante sigue siendo el colosal coste del contrato: 17 000 millones de dólares, incluyendo la compra, el mantenimiento y la formación. Marruecos, que ya está comprometido con grandes proyectos de infraestructura y es candidato a organizar la Copa del Mundo de 2030, tendrá que encontrar una financiación considerable.
Según algunos medios de comunicación españoles, los Emiratos Árabes Unidos podrían participar en la financiación, lo que daría una dimensión adicional a la transacción, tanto económica como diplomática.
Un impacto limitado en Ceuta y Melilla
Aunque el tema de los enclaves españoles de Ceuta y Melilla vuelve a veces a ser objeto de debate, la mayoría de los analistas consideran que la compra de los F-35 no cambiaría la situación a corto plazo. Rabat parece centrar su estrategia militar principalmente en la defensa de sus intereses frente a Argelia y la cuestión del Sáhara.
F-35 para Marruecos: ¿Hacia una redefinición de las alianzas?
El caso de los F-35 ilustra una tendencia más amplia: la recomposición de las alianzas en el Mediterráneo occidental. Marruecos diversifica sus alianzas —con Estados Unidos, Israel y varios países europeos— al tiempo que refuerza su industria de defensa. España, por su parte, apuesta por la integración europea y la cooperación militar con sus socios de la UE.
Si la transacción se concreta, supondrá un paso importante en la modernización de la fuerza aérea marroquí y podría incitar a España y Argelia a acelerar sus propios programas militares. Pero más allá de las cifras y las prestaciones técnicas, lo que podría rediseñarse son, sobre todo, los equilibrios diplomáticos y estratégicos de la región.
FAQ
¿Qué son los F-35 y por qué interesan a Marruecos?
Los F-35 son cazas de quinta generación conocidos por su tecnología furtiva, sus sistemas electrónicos avanzados y su capacidad para operar en escenarios complejos. Para Marruecos, representarían un salto importante en modernización militar.
¿Por qué España no quiere comprar los F-35?
España ha optado por priorizar programas europeos de defensa y concentrar parte de su inversión en proyectos militares desarrollados junto a sus socios de la Unión Europea.
¿Por qué preocupa en España una posible compra marroquí de F-35?
Porque algunos sectores consideran que esta adquisición podría modificar el equilibrio militar regional y reforzar la posición estratégica de Marruecos en el Mediterráneo occidental.
¿Cuál es el principal obstáculo para que Marruecos cierre la compra?
El mayor obstáculo es la financiación, ya que el acuerdo se estima en unos 17 000 millones de dólares, incluyendo compra, mantenimiento y formación.
¿La compra de los F-35 cambiaría la situación en Ceuta y Melilla?
Según la mayoría de los analistas, no a corto plazo. El impacto sería más relevante en el equilibrio estratégico regional que en una modificación inmediata de la situación de Ceuta y Melilla.

