Youssef tiene 34 años. Llegó a Madrid desde Casablanca en 2019, con un título de técnico superior y el deseo de construir algo sólido en España. Hoy gestiona un almacén en Lavapiés y envía dinero cada mes a su familia. Su hijo, nacido en Madrid, crecerá aquí. Pero ¿irá a la universidad?
La pregunta puede parecer sencilla. No lo es. Porque la Tasa de escolarización de los marroquíes en España en la educación superior es —según los últimos datos oficiales— la más baja entre las grandes comunidades extranjeras presentes en el país. Solo el 9,3 % de los marroquíes residentes en España tiene estudios superiores, según el Instituto Nacional de Estadística español (INE), que publicó estas cifras en 2025.
Es una paradoja llamativa: la comunidad más numerosa del país es también una de las menos tituladas. Esta realidad merece una reflexión —no para culpar, sino para comprender y actuar juntos.
Tasa de escolarización de los marroquíes en España: cifras que llaman la atención
Los datos del INE son claros. A 1 de enero de 2025, los marroquíes forman la mayor comunidad extranjera nacida en el extranjero y residente en España, con 1.165.955 personas. Superan ampliamente a los colombianos (978.041), los venezolanos (692.316) y los rumanos (521.181).
Esta comunidad está en plena expansión. Solo en 2024, 136.417 nuevos marroquíes llegaron a España. En 2023 fueron 119.571. Esta dinámica refleja un vínculo fuerte y duradero entre ambos países, separados por apenas 14 kilómetros en el estrecho de Gibraltar.
Y, sin embargo, la Tasa de escolarización de los marroquíes en España en la educación superior sigue siendo preocupante: 9,3 %. Es la tasa más baja entre las principales nacionalidades extranjeras presentes en el país. Para medir la magnitud de la diferencia, estas son las comparaciones extraídas del mismo censo:
- Venezolanos: 47,4 %
- Franceses: 45,5 %
- Argentinos: 44,3 %
- Dominicanos: 17,8 %
- Rumanos: 14,5 %
- Marroquíes: 9,3 %
Como referencia, el 33,6 % de la población española de 15 años o más cuenta con un título de educación superior. Entre las personas de 25 a 64 años, la cifra sube al 42,7 %. La distancia entre la media nacional y la realidad marroquí es considerable.
Este dato debe leerse con matices. Una gran parte de los marroquíes presentes en España llegó en un contexto de inmigración laboral. Pero esta explicación, por sí sola, no basta para justificar una brecha tan grande. La primera comunidad de España también merece estar entre las primeras en titulaciones.
¿Por qué una tasa tan baja? Los obstáculos reales para llegar a la universidad
Comprender la Tasa de escolarización de los marroquíes en España implica mirar de frente los obstáculos estructurales —económicos, lingüísticos y culturales— que frenan el acceso a la educación superior. No se trata de falta de ambición. Se trata de barreras muy reales.
La prioridad económica, un freno poderoso. La mayoría de los marroquíes llega con un objetivo claro: encontrar trabajo, estabilizar su situación y apoyar a la familia que quedó en Marruecos. En este contexto, cursar estudios de tres a cinco años representa un coste de oportunidad que muchas personas no pueden permitirse. La elección no siempre es libre: a menudo viene marcada por la necesidad.
En los barrios de Lavapiés y Tetuán, en Madrid, los testimonios se parecen: jóvenes capaces, incluso brillantes, que eligieron —o tuvieron que elegir— el trabajo antes que los estudios. No por falta de ambición, sino por pragmatismo.
La barrera lingüística. Dominar el español cotidiano se aprende relativamente rápido. Dominar el lenguaje universitario —con sus exigencias de redacción, análisis y vocabulario técnico— es otro desafío. Sin una preparación adecuada, el abandono es frecuente y suele resultar desalentador para quienes acaban de llegar.
El desconocimiento de las ayudas disponibles. Este es quizá el obstáculo más injusto. España ofrece cada año becas de estudio accesibles para residentes legales, incluidos los hijos de inmigrantes. Sin embargo, muchas familias marroquíes desconocen por completo la existencia de estos recursos. La información no circula lo suficiente en las redes comunitarias.
Una cultura de inmigración laboral. Para las generaciones que abrieron el camino —las que llegaron en los años 1990 y 2000— el objetivo era sobrevivir y construir. El diploma quedaba en segundo plano. Ese modelo a veces se transmite a las generaciones siguientes, incluso cuando las condiciones económicas han cambiado.
Conviene precisar que la Tasa de escolarización de los marroquíes en España medida por el INE se refiere únicamente a la educación superior formal. No refleja ni la formación profesional de corta duración ni las competencias prácticas adquiridas sobre el terreno, ámbitos en los que la comunidad marroquí suele destacar.
Medidas concretas para invertir la tendencia
Esta realidad no es una fatalidad. La Tasa de escolarización de los marroquíes en España puede —y debe— evolucionar. Existen herramientas concretas, tanto si usted es padre o madre, joven marroquí en España o miembro activo de la comunidad.
Infórmese sobre las becas de estudio. El Ministerio de Educación y Formación Profesional publica cada año los criterios de concesión de las becas. Estas ayudas están abiertas a todos los residentes legales, sin condición de nacionalidad. Un simple trámite puede cambiar el recorrido de un niño o una niña.
Valore el diploma en el discurso familiar. Un niño que escucha a sus padres hablar con orgullo de la educación tendrá más ganas de comprometerse con ella. Hable de universidad en casa. Fomente la curiosidad. Un título es una inversión, no un lujo.
Acuda a las asociaciones comunitarias. La Cruz Roja Española y la Asociación Ibn Batuta ofrecen apoyo escolar y orientación universitaria para jóvenes de origen inmigrante. Estos recursos son gratuitos y, a menudo, desconocidos por quienes más los necesitan.
En Marroquíes en España, destacamos regularmente las trayectorias de marroquíes que apostaron por estudiar en España y que hoy se alegran de haberlo hecho. Estas historias existen y merecen ser compartidas.
Las mujeres, a la cabeza. El INE lo confirma: en España, las mujeres acceden hoy más que los hombres a la educación superior, con un 46,9 % frente a un 38,4 %. Esta tendencia también debe reflejarse dentro de la diáspora marroquí. Las hijas de la comunidad tienen el derecho —y la capacidad— de construir su propio camino académico, sin renuncias.
El diploma, próximo reto de la diáspora marroquí
La Tasa de escolarización de los marroquíes en España refleja una etapa concreta de la historia migratoria. Una comunidad que se ha construido sobre el trabajo, la solidaridad y la tenacidad. Estos valores son una fuerza. Hoy las condiciones han cambiado, y ha llegado el momento de avanzar hacia la siguiente generación.
La comunidad marroquí ya es la mayor comunidad extranjera de España. Ha demostrado que sabe trabajar, adaptarse y avanzar. ¿La próxima etapa? Convertir la educación superior en una prioridad colectiva, una ambición compartida y un nuevo motivo de orgullo.
La Tasa de escolarización de los marroquíes en España no permanecerá siempre en el 9,3 %. Usted puede ser la prueba viva de ello, o ayudar a alguien de su entorno a conseguirlo. Comparta este artículo, participe en la conversación en marroquies.es y construyamos juntos una diáspora aún más fuerte, más formada y más orgullosa.
FAQ: Tasa de escolarización de los marroquíes en España
¿Cuál es la Tasa de escolarización de los marroquíes en España en la educación superior?
Según el censo del INE publicado en 2025, solo el 9,3 % de los marroquíes residentes en España ha accedido a la educación superior. Es la tasa más baja entre las grandes nacionalidades extranjeras presentes en el país.
¿Por qué esta tasa es tan baja en la comunidad marroquí?
Se explica por varios factores: la presión económica al llegar, la barrera lingüística, el desconocimiento de las ayudas económicas disponibles y una cultura migratoria históricamente centrada en el empleo inmediato más que en los estudios largos.
¿Qué becas existen para los residentes marroquíes en España?
El Estado español ofrece cada año becas accesibles a todos los residentes legales, sin condición de nacionalidad. Los criterios y procedimientos se publican en la web del Ministerio de Educación y Formación Profesional.
¿Cómo puede cambiar la situación para los jóvenes marroquíes en España?
Las nuevas generaciones nacidas o escolarizadas en España tienen acceso a las mismas oportunidades educativas que los jóvenes españoles. La tendencia puede cambiar si las familias y la comunidad valoran más el acceso a la educación superior.
¿Dónde encontrar recursos para ayudar a los jóvenes marroquíes a acceder a la universidad?
Asociaciones como la Cruz Roja Española y la Asociación Ibn Batuta ofrecen acompañamiento gratuito. La plataforma marroquies.es también ofrece testimonios e información útil para las familias de la diáspora.

